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| Azkena Rock Festival: VIERNES |
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| Escrito por Addict | |||
| Sábado, 26 de Junio de 2010 14:54 | |||
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Tras las 9.000 personas de la jornada inaugural del azkena rock, el viernes nos juntamos alli 17.000. Una cifra nada despreciable, y más teniendo en cuenta que para el bolo final de KISS no faltó ni un solo alma. Pero antes de ese gran concierto, hubo otros cuantos memorables, como el de SLASH, IMELDA MAY o DAN BAIRD & HOMEMADE SIN.
La segunda jornada del Azkena rock festival 2010 comenzaba en el segundo escenario y con grupos de menor calibre, que son siempre los encargados de calentar el ambiente y probar el sonido. El primero de ellos, fu 77’, que con un show de algo menos de media hora consiguieron hacernos recordar a AC / DC en su actuación.
Poco después y con puntualidad como esta siendo habitual salían al escenario un nuevo grupo de rock nacional, THE HOT DOGS, que con su estilo propio nos presentaron su último trabajo, “Nothing but a bad day”. Algo mas de público, pero poca cosa de momento, a pesar de que este grupo tiene sobrada experiencia y es indiscutible su calidad. Momento entonces en el que rápidamente nos dirigimos al escenario number one, el bueno, para comenzar a ver a la mayoría de grupos punteros de la jornada del viernes. Comenzaban su repertorio de casi cuarenta minutos los geniales DAN BAIRD & HOMEMADE SIN, una banda que no necesitó presentación alguna. A pesar de que las primeras filas estaban ya ocupadas por fanáticos incondicionales de KISS, el resto del público no dudó en corear el repertorio que nos tenían preparadas para ayer los americanos. Como es habitual en ellos, la banda ofreció un buen espectáculo a pesar de no ser la mejor hora precisamente, ni disponer de demasiado tiempo. Con los característicos giros de guitarra al rededor del cuello, al mas puro estilo yngwie malmsteen, y mostrándose siempre muy agradecidos, DAN BAIRD & HOMEMADE SIN supieron entretener a los asistentes y cumplir su papel. Me encantan estas bandas a las que se las ve disfrutar en el escenario, y que contagian su estado de ánimo a los asistentes. Se llevan el diez, esperando verlos otro año mejor posicionados en el cartel.
De nuevo cambio de escenario, esta vez para poder ver al elvis presley mexicano, EL VEZ. Un personaje de reconocida trayectoria que siempre anima la fiesta con sus versiones “rancherizadas” del rey del rock, su estética híbrida y su buen hacer. Un grupo con el que pasar un buen rato y que hoy sábado repiten, esta vez de manera gratuita, en la plaza de la virgen Blanca de Vitoria-Gasteiz. Tras ellos, llegó el turno para el grupazo revelación de la tarde: IMELDA MAY. Comenzaban con diez minutos de retraso lo cual no importó demasiado, ya que desde el primero momento lo dieron todo, y el respetable se vino arriba en seguida. Imelda es una líder carismática, con estética de los años 50, con una voz rasgada impresionante, y con dotes absolutas de frontwoman. Fueron algo mas de 40 minutos los que pudimos disfrutar de esta gran banda que abusa de riffs de puro rock n’roll, y los mezcla con swing y jazz para crear algo verdaderamente bello. Como no podía ser de otro modo, el bajo es reemplazado en esta banda por un contrabajo, tocado de manera excepcional por Al Gare. Y en la batería y la guitarra dos verdaderos virtuosos, Steve Rushton y Darrel Higham. También les acompañó en las tablas el viejo y veterano Dave Priseman con su trompeta, que sonaba demasiado alta y que conseguía tapar por momentos al resto de la banda en la tarde de ayer. Quizás este fuera el único punto negativo reseñable de toda la actuación. A pesar de estar rodeada de grandísimo músicos, Imelda siempre brilla con luz propia. Su voz atrae a propios y extraños, y mas cuando “juega” con el publico y cantando a capella se pasa mas de tres minutos deleitándonos con su potencia vocal. Asistimos a un momento tremendamente emocionante cuando absolutamente todo el mundo se puso a dar palmas al ritmo que marcaba la irlandesa, y durante largos segundos era lo único que se escuchaba en el recinto del festival. Impresionante. A aparte de esto pues, mucho rock añejo, una sucesión de bailes y movimientos sensuales por parte de la protagonista (para deleite del género masculino asistente) y una última canción de regalo cuando la organización ya les pedía que acabaran, y el publico les rogaba quedarse: Como colofón, una maravillosa versión de “Tainted Love”. Bravo Imelda!
El sitio en las primeras filas del escenario principal se vendía caro, lo cual me aseguró un buen reportaje fotográfico de KISS y SLASH, pero me impidió ver a bandas como la siguiente, TEDDY THOMPSON, que tocaba en el escenario 2. Por lo que pude ver en las pantallas gigantes, fue un concierto con una buena afluencia de público, y además de público especializado, ya que se les escuchaba corear los temas desde nuestra alejada posición. El británico rondó la hora de actuación y descargó una sucesión de pistas de rock algo más fiestero, con toques pop. Poco antes de que THE SAINTS saltaran a escena, se escuchaba a los que nos agolpábamos a pie de escenario preguntar “Pero…, quiénes son estos?”. Los desconocidos y veteranos australianos saltaron a escena puntuales y comenzaron su actuación sin demasiada fuerza, completamente estáticos, con temas malos y con continuos fallos por parte de los tres integrantes. Ni el batería, que no daba una, ni el vocalista y cantante, ni tampoco la bajista. No convenció ninguno.
Lamentablemente THE DAMNED también tocaban en el otro escenario, por lo que tampoco pudimos asistir. No obstante quedo clara una cosa: Estos chicos no se aburren en el escenario. Con sus estrambóticas vestimentas y complementos (Como las famosas gafas de “sol”) consiguieron hacer corear y saltar a los miles de valientes que prefirieron disfrutar su concierto. Se mostraron muy activos y cómplices con el público durante la hora larga de repertorio en dónde fueron descargando su mejor munición, completando una vez más un directo explosivo. El punk tiene ese tinte de fiesta que ayer quedó en la atmósfera tras el severo show que nos ofrecieron. En fin, punto y aparte porque llego el turno de SLASH, por fin! Pudimos ver al guitar heroe, uno de los más importantes de la última década, con su sombrero y look habitual. En el escenario le acompaño en la voz el increíble Myles Kennedy (After Bridge) que nos demostró a todos que sus cualidades vocales son inmensas, y que además se mueve por el escenario con gran soltura. Para mi el evento transcurrió a las mil maravillas. Tanto el sonido, como la coreografía (Ninguno de los músicos paró de moverse ni un solo momento por las tablas y las diversas plataformas) como el repertorio elegido fueron perfectamente escogidos. Quizás eso si, en contadas ocasiones la voz de Myles se notara un tanto apagada, pero raídamente volvíamos a escucharle. Ni siquiera suficiente para apagar el concierto ni un solo ápice. Y entre tantos, nos pillo de sorpresa el “Sweet child of mine” donde la locura llego a su punto álgido, ya que las 17.000 personas presentes lo vivimos botando y coreándola todo el rato. La conclusión es que Slash sabe rodearse de buenos músicos, y realiza uno de los directos mas impactantes y con mas gancho de la escena actual. Myles es el complemento perfecto, una maquinar de animar y cante excepcional. Y lo demás lo alimenta la leyenda, y la colección nada despreciable de guitarras del señor slash. Alguien necesita mas ingredientes para no perdérselo la próxima vez?
Y ahora si que si, llegó el turno para los reyes de la jornada, con permiso de Slash. Veinte minutos antes de la medianoche comenzaba a reproducirse un video de unos KISS monstruosos llegando a la ciudad. Segundos después aparecían los cuatro genios del rock en una plataforma elevándose unos quince metros sobre el escenario, y echando humo sin parar. Tras un minuto en el que no vimos nada mas que niebla, humo y mas humo, por fin pudimos tener a menos de tres metros de distancia a Gene Simmons y compañía. La verdad es que impresiona muchísimo tener tan cerca de unos genios que has admirado desde hace años, y a eso hay que sumarle el impresionante despliegue de medios que traen consigo KISS. El fuego brotaba a ráfagas de la parte trasera del escenario, donde una pantalla gigante ocupaba todo el fondo del escenario… algo así como una supertelevisión de mil pulgadas…una burrada vamos. El show fue grandioso, algo que una vez en la vida, toda persona que sea mínimamente aficionada al rock debería ver. Al contrario que SLASH fue un concierto basado a partes iguales en el espectáculo y en la música. Uno por uno fueron cayendo los innumerables hits de la banda, y entre canción y canción siempre nos entretenía con algún tipo de juego: Lo típico de “yo canto y vosotros repetís”, chapurrear frases en español, dividir el publico en dos mitades y competir a gritar…etc. Los recursos de la banda son innumerables, y es que las tablas acumuladas durante 38 años de carrera musical les avalan. De vez en cuando había tiempo para que Gene sacara fuego por la boca, o Paul lo hiciera desde el mástil de su guitarra. Uno de los momentos más impresionantes es cuando Gene, con el bajo en forma de hacha tocando, saca sangre por la boca y se eleva haciendo el murciélago hasta una plataforma situada en lo más alto del escenario. Todo un espectáculo. Durante todo el concierto el grupo no se canso de arrojar púas y baquetas al público que llevaban serigrafiadas el nombre de la ciudad y la fecha, todo un detalle. Otro de los momentos estelares se produjo cuando se elevó nuevamente la plataforma del batería Eric Singer y bazooka en mano lanzó un pepinazo hacia delante, con la mala suerte de que el proyectil impactara en unos focos que cayeron al suelo. No hubo que lamentar heridos, aunque hubiera sido difícil que los hubiera ya que los focos eran de goma-espuma… Tras tres horas de concierto llegó al colofón con temas como “I Was Made For Lovin' You”, “Black Diamond” y demás himnos de la banda. Para el primer tema citado Paul subió en tirolina y se desplazo hasta una plataforma situada en el centro del recinto, y allí permaneció buena parte de la canción tocando. Y por último, la lluvia de confetti. Varios minutos “nevando” papelitos literalmente, dejaron el suelo del recinto de mendizabala completamente blanco. Finalizaron con una pequeña traca de fuegos de artificio que salto las lágrimas de muchos de los asistentes, y no era para menos. En definitiva, fue un concierto que solo se puede describir con una palabra, por mal que suene: Acojonante. A su edad, demuestran estar en plena forma y siguen alimentando la leyenda de KISS con shows espectaculares. Fue un final impresionante para una tarde de festival que perdurará en la memoria de la ciudad para siempre.
El siguiente concierto, IMPERIAL STATE ELECTRIC, no pude presenciarlo por agotamiento físico. Pido disculpas a los lectores, pero las 20 horas acumuladas de conciertos pasaron factura, y para un solo reportero el trabajo desborda. Hoy mas y mejor, mañana, la crónica. Por cierto, en breves publicaremos también un reportaje con fotografías de calidad sobre el concierto de KISS y SLASH. No os lo podéis perder. Jon Rivas
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| Última actualización el Sábado, 26 de Junio de 2010 15:02 |




























